El uso de las toallitas se ha extendido utilizándose para higiene personal, desmaquillante, limpieza de superficies, cuidado de bebés, etc., de forma que es cada vez más habitual su utilización diaria en el hogar. Cada español consume 15 kilos de toallitas húmedas al año. Su correcto desecho es fundamental para no alimentar al monstruo.

A diferencia del papel higiénico, que se deshace, las toallitas textiles no se disgregan, se descomponen en hilachas y en contacto con el agua se expanden aumentando su tamaño, y llegan a las instalaciones de depuración hechas jirones atrayendo suciedad y residuos, siendo muy difícil su destrucción y contaminando el medio ambiente.

El monstruo de las cloacas se alimenta de las toallitas húmedas tiradas por el WC. Cada vez se hace más grande y supone un grave problema ecológico, económico y de seguridad.

PROBLEMAS DE SEGURIDAD

2800 toneladas de toallitas llegan anualmente a las 90 EDAR de la Región provocando atascos en conducciones, estaciones de bombeo y contaminando el medio ambiente. Los taponamientos en instalaciones pueden dar lugar a desbordamientos de aguas fecales con el consiguiente riesgo sanitario y medioambiental, agravando los efectos del desbordamiento del alcantarillado con las lluvias.

PROBLEMAS ECOLÓGICOS

Las Estaciones de Depuración de Aguas Residuales de la Región producen un volumen anual de agua tratada de 110 hectómetros cúbicos, de los que el cien por cien son reutilizados, un 52% es aprovechado por los regantes directamente mediante concesiones y el resto se vierte al río como caudal ecológico y es utilizado indirectamente por los regantes aguas abajo. Contaminar ese agua y obstruir su canalización supone un grave perjuicio ecológico para toda la Región.

PROBLEMAS ECONÓMICOS

El coste de limpieza de esos residuos que atascan conducciones y bombas de impulsión de sistemas de depuración supone aumentar entre 4 y 6 euros por persona y año la inversión en mantenimiento y tratamiento de las aguas residuales. Esto equivale a encarecer entre un 8% y un 14% estas actividades, según datos de la Asociación Española de Abastecimiento de Aguas. Sustituir un equipo averiado por atasco de toallitas en una EDAR asciende a más de 250.000 euros, mientras que la sustitución de equipos de bombeo se cifra en 200.000 euros.